domingo, 7 de octubre de 2012

Saber elegir

No es terquedad ni ingenuidad, es simplemente estupidez pensar que las redes sociales liderarán una revolución política. Eso no sucede en el trópico, en este lugar del mundo donde son nuestras propias decisiones las que nos condenan.

Elegimos a un lustrabotas y les exigimos a nuestros vecinos saber elegir, ese es nuestro exotismo que nos lleva a merecer los dirigentes que tenemos. Y aún así les exigimos a nuestros vecinos que elijan bien. Si no somos capaces de ordenar nuestra propia casa, ¿con qué cara podemos solicitarles a nuestros países vecinos que elijan bien?

Es cierto que somos un país sin memoria, por eso es tiempo de recordar a aquel senador que no tenía ni un céntimo para tanquear sus carros. O ese diputado antioqueño, al que le parece que meterle plata al Chocó era como perfumar un bollo. O ese senador que se negó a una prueba de alcoholemia, aduciendo que era un irrespeto hacia un funcionario publico como él.

El irrespeto es exigir a otros de lo que carecemos. Y eso es saber elegir. Son ellos los que nos van a enseñar. Y dejar el orgullo de pensar que somos más que los demás. Porque las redes sociales no lograrán resarcir los errores que los individuos cometen. Porque estos personajes que nos representan son lo que nos merecemos. Porque los elegimos.

Desde que elegimos a un lustrabotas para concejal de Bogotá cualquier cosa puede pasar y nada nos debe sorprender. Ni siquiera ser tan colombiano como exigirles a otros lo que no somos capaces de hacer: saber elegir.

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