viernes, 15 de abril de 2011

La aprobación social

Un buen amigo sabiamente dijo: "Quiero un botón google -1 y un Dno me gusta de facebook para que tenga sentido lo social en internet". Y tiene razón, las redes sociales nos quieren vender que lo social es aprobación y aceptación total.

En la actualidad necesito un botón de Dno me gusta o una limpieza social en mis contactos de Facebook. Qué mejor manera de oprimir un botón para decirle a ese contacto que tomarte una foto en el espejo del baño no te hace sexy. Y mucho menos si estás en traje de baño dentro de la casa: Dno me gusta.

Aquel contacto que todos los días le pregunta su suerte y destino a la Hada Mágica (Dno me gusta), la frase de autoayuda de Paulo Coelho (Dno me gusta x2), la frase de inglés de Hassam (Dno me gusta) y la cita de la morronga aguardientera (Cme gusta). La morronga me cautivó cuando me dijo: "No nos vamos para Bogotá hasta que su amigo se rumbie a mi amiga Zurleidy".

A todos esos contactos que tienen en su foto de perfil un objeto inanimado: Dno me gusta. Tengo un amigo que se cree botella de licor. Al contacto culebrero, aquel que vende de cuanto producto importado exista y para promocionarlo etiqueta a todos sus contactos en la imagen del celular, ipod, ropa interior, cachuchas, gafas: Dno me gusta. A las parejas que con su melosería virtual parecen querer convencer al mundo de la solidez de su relación: Dno me gusta. Tranquilos a mi no me tienen que convencer presumiendo del amor perfecto.

A los activistas que piensan que van a encontrar una cura contra el cáncer si publican un mensaje en Facebook. Es loable la intención, pero le dejo la solución a la medicina. O aquellos que cambian su imagen de perfil por su dibujo animado favorito para contribuir con la campaña en contra del maltrato infantil. Muy interesante recordar éxitos de los ochenta y noventa, pero mi contribución es simplemente no cascarle a un niño, por más cansón que sea.

Y finalmente están las opiniones, políticas, religiosas y filosóficas que provocan polémicas porque hay gente que no comprende que opinar es como orinar, todos lo hacemos en mayor o menor cantidad y cada uno a su manera.

En definitiva los botones de aprobación o desaprobación en las redes sociales lo único que demuestran es que nos exponemos en una vitrina virtual, ávidos de los comentarios de los demás. Buscamos la aprobación de aquel que nos ve a través de una pantalla y no de aquel que nos aprecia con los cinco sentidos.

Nuevamente regresamos al mundo de la ya paradójica realidad virtual. Un término que se contradice desde su concepción, ya que lo virtual es lo aparente y no real. Y es la apariencia la que termina siendo el combustible para todas estas acciones que merecen un Dno me gusta, empezando por este intento de columna de opinión. 

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