martes, 10 de mayo de 2011

Amnesia selectiva

Si las cosas pasan por alguna razón, lo que olvidamos también debe ser por algo y mucho más importante. Con los grandes avances tecnológicos la amnesia selectiva puede estar llegando a su fin. Y eso es algo que me aterra. Si logro borrar un episodio de mi existencia por su alto contenido traumático, lo que menos quiero es que alguien o algo que me lo recuerde. Y ahora Facebook se ha convertido en la voz de la conciencia.

Hace algunas semanas, entre los miles de mensajes de "pega esto en tu wall si... (inserte aquí cualquier pendejada que se le ocurra)" me encontré con los pasos para que Facebook le recuerde todo lo que han escrito en su wall desde que abrió su cuenta, todos los eventos a los que ha ido y todos los inbox que le han enviado. (Crédito para @cecruzmo)

Al ver esto, lo primero que me pregunté fue si tan solo eso pudiera hacerse en la vida real, especialmente luego de una noche de tragos. Sin embargo, inmediatamente me di cuenta de lo terrible que eso sería. Esos episodios donde el alcohol ayuda a minimizar las consecuencias de los actos no deben ser recordados.

No quiero ver mi evolución como usuario de Facebook. Han sido tantos años de uso que temo que debo haber caído en lo que bien señala el Nóbel de Literatura, Mario Vargas Llosa, como una "barbarie sintáctica", ya que "el Internet ha acabado con la gramática, ha liquidado la gramática".

Aunque la gramática es el último de mis problemas si llego a ver cómo usé Facebook como mecanismo de flirteo. Porque creo que lo hice, y no una sola vez. O ver las pruebas irrefutables de compartir noches de tragos con personas de dudosa reputación. Quizás no monté en el avión de los Nule, pero sí me tomé fotos con alguien igual de avión que los Nule que me dejó con la cuenta sin pagar.

Preferiría ver la imagen del cadáver de Bin Laden en su máxima expresión de violencia que una fotografía en la que yo aparezca con uno que otro descache nocturno. Porque las fotos que aún publico en Facebook son las decentes.

Y que tal que me encuentre con aquellos mensajes llenos de odio y resentimiento de episodios traumáticos que ya he olvidado. Pero lo que más nostalgia y dolor me dará, será ver aquellas que se me han ido y aquellas que me han olvidado, como tanto le gusta a @donborji.

Pero si a pesar de todo esto, la curiosidad lo carcome y quiere atreverse a a abrir la caja de los recuerdos, le advierto que si lo hace es bajo su propio riesgo. En Facebook, vaya a Account (al lado superior derecho, haga clic en Account Settings y en el tab Settings está la opción de Download your Information).

Por el momento mi descarga se está generando y recibiré un mensaje a mi correo cuando pueda abrir el archivo con toda mi historia. Y lo que encuentre será tema para otra entrada.

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